jueves, 27 de febrero de 2014

Es por ti

Es por ti que veo ríos

Donde solo hay asfalto,
Es por ti que hay océanos
Donde solo había charcos.

Es por ti que soy un duende,

Cómplice del viento,
Que se escapa de madrugada,
Para colarse por tu ventana.

Es por ti que no hay cadenas

Si sigo el ritmo de tus caderas,
Es por ti que rozo la locura
Cuando navego por tu cintura.

Es por ti que soy un duende,

Cómplice del viento,
Que se escapa de madrugada,
Que se escapa de madrugada,
Que se escapa de madrugada,
Para colarse por tu ventana,

... y decirte, tus labios son de seda,

Tus dientes del color de la luna llena,
Tu risa la sangre que corre por mis venas,
Tus besos la tinta de mis versos,
Que siempre te cuentan

Uo, oh, oh, oh, oh,

Uo, oh, oh, oh, oh,
Uo, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh...(X2)

Es por ti que veo ríos

Donde solo hay asfalto,
Es por ti que hay océanos
Donde solo había charcos.

Es por ti que soy un duende,

Cómplice del viento,
Que se escapa de madrugada,
Que se escapa de madrugada,
Que se escapa de madrugada,
Para colarse por tu ventana.

... y decirte, tus labios son de seda,

Tus dientes del color de la luna llena,
Tu risa la sangre que corre por mis venas,
Tus besos la tinta de mis versos,
Que siempre te cuentan

Uo, oh, oh, oh, oh, ...

Uo, oh, oh, oh, oh, ...
Uo, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh ... (X2)

miércoles, 26 de febrero de 2014

Misho

Llegaste a mi vida como lluvia en verano
Me haces inmensamente feliz
Sólo tú, puedes hacer que mi piel se erice
Con tan sólo un roce de tus labios en mi cuello
Sólo tú, puedes hacer que mi llanto se convierta en risa
Así es, tú
Y nadie más.
Te quiero, por hacer de mis días menos aburridos
Te adoro, por preocuparte y cuidar de mi
Y te amo, por el simple hecho de que se que estas conmigo
Siempre.
Noche tras noche, día tras día
Este amor va creciendo, y cada vez es más fuerte
No es algo que oculte, pues si bien le he contado de ti a todos quienes me rodean
Saben que el motivo de mis sonrisas fugaces, eres tú.
Y justo aquí, justo ahora
Quiero decirte, que has dejado huella en mi
- Te amo <3

- Verónica Tamayo

martes, 25 de febrero de 2014

Para mi corazón


Para mi corazón basta tu pecho, 
para tu libertad bastan mis alas. 
Desde mi boca llegará hasta el cielo 
lo que estaba dormido sobre tu alma. 

Es en ti la ilusión de cada día. 
Llegas como el rocío a las corolas. 
Socavas el horizonte con tu ausencia. 
Eternamente en fuga como la ola. 

He dicho que cantabas en el viento 
como los pinos y como los mástiles. 
Como ellos eres alta y taciturna. 
Y entristeces de pronto, como un viaje. 

Acogedora como un viejo camino. 
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen 
pájaros que dormían en tu alma.

- Pablo Neruda 

lunes, 24 de febrero de 2014

A mi amor eterno

Tus labios se encuentran con los míos
Las manos, rodeando nuestros costados
Al pie de mi cama, nuestras ropas
Y en la cabecera, nuestros rostros.
No solo son besos, son tus besos
No solo son caricias, son tus caricias
Y siento como si juntos, al hacer el amor
nos convirtiéramos en un mutante
cuatro ojos, dos bocas, cuatro brazos
dos sexos y docenas de dedos.
Sentir frío y refugiarme entre tus brazos
Tomar café en el sofá y ver películas 
Hacer la cena y jugar cartas con unas copas
El paraíso no es nada, mucho menos el infierno 
No dependemos, ni necesitamos el uno del otro
Solo gustamos de la compañía.

- Verónica Tamayo

domingo, 23 de febrero de 2014

Let her go


Bien, solo necesitas la luz cuando se está consumiendo, 
solo echas de menos el sol cuando empieza a nevar, 
solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar. 
Solo sabes que has estado bien,
cuando te sientes de bajón. 
Solo odias la carretera cuando echas de menos tu casa, 
solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar, 
y la dejas marchar. 

Mirando fijamente el fondo de tu vaso, 
esperando el día en que hagas durar un sueño, 
pero los sueños llegan despacio y se van tan rápido. 

La ves cuando cierras los ojos, 
tal vez un día entenderás por qué 
todo lo que tocas, de seguro que se muere. 

Bien, solo necesitas la luz cuando se está consumiendo, 
solo echas de menos el sol cuando empieza a nevar, 
solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar. 
Solo sabes que has estado bien, cuando te sientes de bajón. 
Solo odias la carretera cuando echas de menos tu casa, 
solo sabes que la quieres cuando la dejas marchar. 

Mirando fijamente al techo en la oscuridad, 
el mismo sentimiento viejo y vacío en tu corazón 
porque el amor viene despacio y se va tan rápido. 

Bien, la ves cuando te quedas dormido, 
pero nunca para acariciar y nunca para quedarse, 
porque la quisiste demasiado 
y te zambulliste demasiado profundo. 


- Passenger 

jueves, 20 de febrero de 2014

El breve amor


Con qué tersa dulzura
me levanta del lecho en que soñaba
profundas plantaciones perfumadas,

me pasea los dedos por la piel y me dibuja
en el espacio, en vilo, hasta que el beso
se posa curvo y recurrente,

para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera
tejiéndose en ráfagas, en hélices,
ir y venir de un huracán de humo...

¿Por qué, después,
lo que queda de mí
es sólo un anegarse entre las cenizas
sin un adiós, sin nada más que el gesto
de liberar las manos?

- Julio Cortázar 

miércoles, 19 de febrero de 2014

Me enamoré


Poetas

Los poetas escriben para los poetas. Los poetas son los que rinden homenaje a su propio trabajo y todo este mundo se parece mucho a cualquier otro de los tantos y tantos mundos especializados y herméticos que dividen la sociedad contemporánea. Los ajedrecistas consideran el ajedrez como la cumbre de la creación humana, tienen sus jerarquías, hablan de Capablanca como los poetas hablan de Mallarmé y, mutuamente, se rinden todos los honores. Pero el ajedrez es un juego mientras que la poesía es algo más serio y lo que resulta simpático en los ajedrecistas, en los poetas es signo de una mezquindad imperdonable.
Witold Gombrowicz

martes, 18 de febrero de 2014

Un día de estos (Cuento completo)

El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar, dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura postiza montada aún en el molde de yeso y puso sobre la mesa un puñado de instrumentos que ordenó de mayor a menor, como en una exposición. Llevaba una camisa a rayas, sin cuello, cerrada arriba con un botón dorado, y los pantalones sostenidos con cargadores elásticos. Era rígido, enjuto, con una mirada que raras veces correspondía a la situación, como la mirada de los sordos.
Cuando tuvo las cosas dispuestas sobre la mesa rodó la fresa hacia el sillón de resortes y se sentó a pulir la dentadura postiza. Parecía no pensar en lo que hacía, pero trabajaba con obstinación, pedaleando en la fresa incluso cuando no se servía de ella.
Después de las ocho hizo una pausa para mirar el cielo por la ventana y vio dos gallinazos pensativos que se secaban al sol en el caballete de la casa vecina. Siguió trabajando con la idea de que antes del almuerzo volvería a llover. La voz destemplada de su hijo de once años lo sacó de su abstracción.
-Papá.
-Qué.
-Dice el alcalde que si le sacas una muela.
-Dile que no estoy aquí.
Estaba puliendo un diente de oro. Lo retiró a la distancia del brazo y lo examinó con los ojos a medio cerrar. En la salita de espera volvió a gritar su hijo.
-Dice que sí estás porque te está oyendo.
El dentista siguió examinando el diente. Sólo cuando lo puso en la mesa con los trabajos terminados, dijo:
-Mejor.
Volvió a operar la fresa. De una cajita de cartón donde guardaba las cosas por hacer, sacó un puente de varias piezas y empezó a pulir el oro.
-Papá.
-Qué.
Aún no había cambiado de expresión.
-Dice que si no le sacas la muela te pega un tiro.
Sin apresurarse, con un movimiento extremadamente tranquilo, dejó de pedalear en la fresa, la retiró del sillón y abrió por completo la gaveta inferior de la mesa. Allí estaba el revólver.
-Bueno -dijo-. Dile que venga a pegármelo.
Hizo girar el sillón hasta quedar de frente a la puerta, la mano apoyada en el borde de la gaveta. El alcalde apareció en el umbral. Se había afeitado la mejilla izquierda, pero en la otra, hinchada y dolorida, tenía una barba de cinco días. El dentista vio en sus ojos marchitos muchas noches de desesperación. Cerró la gaveta con la punta de los dedos y dijo suavemente:
-Siéntese.
-Buenos días -dijo el alcalde.
-Buenos -dijo el dentista.
Mientras hervían los instrumentos, el alcalde apoyó el cráneo en el cabezal de la silla y se sintió mejor. Respiraba un olor glacial. Era un gabinete pobre: una vieja silla de madera, la fresa de pedal, y una vidriera con pomos de loza. Frente a la silla, una ventana con un cancel de tela hasta la altura de un hombre. Cuando sintió que el dentista se acercaba, el alcalde afirmó los talones y abrió la boca.
Don Aurelio Escovar le movió la cara hacia la luz. Después de observar la muela dañada, ajustó la mandíbula con una cautelosa presión de los dedos.
-Tiene que ser sin anestesia -dijo.
-¿Por qué?
-Porque tiene un absceso.
El alcalde lo miró en los ojos.
-Está bien -dijo, y trató de sonreír. El dentista no le correspondió. Llevó a la mesa de trabajo la cacerola con los instrumentos hervidos y los sacó del agua con unas pinzas frías, todavía sin apresurarse. Después rodó la escupidera con la punta del zapato y fue a lavarse las manos en el aguamanil. Hizo todo sin mirar al alcalde. Pero el alcalde no lo perdió de vista.
Era una cordal inferior. El dentista abrió las piernas y apretó la muela con el gatillo caliente. El alcalde se aferró a las barras de la silla, descargó toda su fuerza en los pies y sintió un vacío helado en los riñones, pero no soltó un suspiro. El dentista sólo movió la muñeca. Sin rencor, más bien con una amarga ternura, dijo:
-Aquí nos paga veinte muertos, teniente.
El alcalde sintió un crujido de huesos en la mandíbula y sus ojos se llenaron de lágrimas. Pero no suspiró hasta que no sintió salir la muela. Entonces la vio a través de las lágrimas. Le pareció tan extraña a su dolor, que no pudo entender la tortura de sus cinco noches anteriores. Inclinado sobre la escupidera, sudoroso, jadeante, se desabotonó la guerrera y buscó a tientas el pañuelo en el bolsillo del pantalón. El dentista le dio un trapo limpio.
-Séquese las lágrimas -dijo.
El alcalde lo hizo. Estaba temblando. Mientras el dentista se lavaba las manos, vio el cielorraso desfondado y una telaraña polvorienta con huevos de araña e insectos muertos. El dentista regresó secándose las manos. “Acuéstese -dijo- y haga buches de agua de sal.” El alcalde se puso de pie, se despidió con un displicente saludo militar, y se dirigió a la puerta estirando las piernas, sin abotonarse la guerrera.
-Me pasa la cuenta -dijo.
-¿A usted o al municipio?
El alcalde no lo miró. Cerró la puerta, y dijo, a través de la red metálica.
-Es la misma vaina.
FIN

- Gabriel García Márquez 

lunes, 17 de febrero de 2014

A un alma perdida

Despierta, el día es hermoso
Mira el sol, las montañas, los árboles
La luz que entra por entre tu ventana.
No hay tiempo que perder, aprovechemos la luz del día
Y salgamos a caminar ¿Ya viste el lago?
Siento como si se parecieran a tus ojos
Azules, y tus cejas puentes, para caminar sobre ellos
Admirando esos ojos, tus ojos, ojos azules.
Tus ojos se clavan en mi alma y me desgarran.
Llámame masoquista, pero no puedo estar sin tus ojos.
Sigamos caminando, yo a tú lado, tú al mío
Sigamos, no hay tiempo que perder
Bésame, aquí y ahora, labios contra labios
Nariz contra nariz, roza mi frente con tu aroma
Que ahora se lo lleva el viento, para cuando te hayas marchado
Regrese a este lugar, buscando tu aroma.
No hay tiempo que perder, vamos a la luna
Y entre los cráteres, volemos
Toma mi mano y no la sueltes
No te quiero perder.

- Verónica Tamayo

domingo, 16 de febrero de 2014

Soledades


Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

los datos objetivos son como sigue

hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme
pero
que vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.

- Mario Benedetti

sábado, 15 de febrero de 2014

15 de febrero

Hoy es un día que el mundo te ha dedicado a ti
para recordarnos a nosotros
que estas luchando por tu vida.

A tu corta edad
parece extraño preguntarse estas cosas
no deberíamos hacerlo.
Deberíamos verte sano y fuerte
jugando en la calle
ensuciándote la ropa
llegando a casa con las rodillas peladas.

En cambio estas en una cama
postrado
con mil ojos que te observan
y mas de un corazón asustado
que te vela noche y día.

Y te admiro
porque cuando te miro 
en tus ojos no hay tristeza
hay un brillo de luz perpetuo
que ilumina de esperanza mi vida.
Tienes esa fortaleza de la que carezco
y me invitas con tu sonrisa
a maravillarme ante lo cotidiano.

Tú eres más fuerte con once años
que yo con cuarenta.
Me enseñas a sentir
que el tiempo importa
que las palabras duran
que los sueños se realizan
que la vida no es más que un eterno ahora.

Oigo voces fuera
en los pasillos
y me dicen mil y una cosas
mil historias diferentes
me hablan de dios
me aconsejan

Ese niño que sonríe
y que es testigo de su propia historia
no piensa en dioses ni en palabras
solo en una sola cosa.
Mirad esa sonrisa
y decidme si no veis en ella
el trascurrir de la misma vida
que se hace infinita en esa boca.

jueves, 13 de febrero de 2014

Es tu hermosura, Elena

    Es tu hermosura, Elena,
    Como esas naves niceas de antes
    Que por la mar calma y serena
    Llevaban a su nativa arena
    Al exhausto navegante.

    Perdido entre olas y zozobras vanas,
    Tu pelo de jacinto, tu clásica belleza,
    Tu aire de náyade galana
    Me traen de vuelta a la gloriosa Grecia
    Y a la grandeza romana.

    ¡Mira! ¡En tu nicho de cristal pulido
    La lámpara de ágata levantas
    Y tu figura de estatua se agiganta!
    ¡Oh Psique, tú que has venido
    De tierras sacrosantas!

    - Edgar Allan Poe

martes, 11 de febrero de 2014

Frase

Es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.

- Ernesto Sabato  "El Túnel"

Carta de amor

“Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias; con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha”.

- Henry Miller 

lunes, 10 de febrero de 2014

Estrella hija de estrella


La calle del azar 
El punto mismo 
Donde se encuentran los designios 

Los ojos se adivinan 
Se entornan suaves 
Saben que juntos van a mirar las cosas 
Los labios se presienten 
Palpitan como flores que empiezan la jornada 
¿Son besos? ¿Son palabras? 
¿Es un cambio de ideas a través de los años? 
Por qué llegas tan tarde a mi jardín 
Por qué no apresuraste la marcha en las tinieblas? 
¿Con qué derecho el tiempo 
Separa la flor del árbol que era suyo? 
¿Por qué pone distancias en los años? 
¿No sabes que este trozo de tierra te aguardaba 
Cansado de cantar y de llamarte? 

Yo te había elegido 
Como la tierra el árbol de su gracia 
Como el naufragio al barco más amado 
Esto es grande y es triste 
Porque no hay modo de cambiar los signos.


- Vicente Huidobro 

Altazor Canto I

Estoy solo parado en la punta del año que agoniza 
El universo se rompe en olas a mis pies
Los planetas giran en torno a mi cabeza
Y me despeinan al pasar con el viento que desplazan
Sin dar una respuesta que llene los abismos
Ni sentir este anhelo fabuloso que busca en la fauna del cielo  
Un ser materno donde se duerma el corazón
Un lecho a la sombra del torbellino de enigmas
Una mano que acaricie los latidos de la fiebre
Dios diluido en la nada y el todo
Dios todo y nada 
Dios en las palabras y en los gestos
Dios mental
Dios aliento
Dios joven Dios viejo
Dios pútrido lejano y cerca
Dios amasado a mi congoja 
Sigamos cultivando en el cerebro las tierras del error
Sigamos cultivando las tierras veraces en el pecho
Sigamos 
Siempre igual como ayer mañana y luego y después
No
No puede ser. Cambiemos nuestra suerte
Quememos nuestra carne en los ojos del alba
Bebamos la tímida lucidez de la muerte 
La lucidez polar de la muerte
Canta el caos al caos que tiene pecho de hombre
Llora de eco en eco por todo el universo
Rodando con sus mitos entre alucinaciones
Angustia de vacío en alta fiebre 
Amarga conciencia del vano sacrificio
De la experiencia inútil del fracaso celeste
Del ensayo perdido
Y aún después que el hombre haya desaparecido
Que hasta su recuerdo se queme en la hoguera del tiempo 
Quedará un gusto a dolor en la atmósfera terrestre
Tantos siglos respirada por miserables pechos plañideros
Quedará en el espacio la sombra siniestra
De una lágrima inmensa
Y una voz perdida aullando desolada 
Nada nada nada
No
No puede ser
Consumamos el placer
Agotemos la vida en la vida 


- Vicente Huidobro 

Un amor posible

Eres mi canción favorita.
Cada palabra, cada verso, me encantas.
Cuando compras un helado y me preguntas 
de que sabor lo quiero, respondo que el de tus labios.
Cuando caminamos y me preguntas en que pienso,
te respondo que en tus ojos.
No puedo imaginarme otra vida sin ti
Sin tu voz, sin tus abrazos, simplemente no.
Llegaste a mi vida de una manera inesperada
"Todo comenzó con un café"
Jamas voy a arrepentirme de haberte conocido
Inspiras estas palabras de amor, de deseo.
Deseo, que al caer de la noche, salgamos a ver la luna
Redonda, brillante, y nos mire, nuestros cuerpos juntos
nuestras manos son solo una, y se fusionan nuestros labios.
Dos corazones a media luz, tengo celos de la luna
que puede verte todas las noches, y de ese aire que te acaricia
del sol que resplandece en tu mirada.
De mi libro, la única pagina que falta, eres tu.
Y tu nombre, el titulo.
- Veronica Tamayo
Para A.L.T

domingo, 9 de febrero de 2014

Ya no más.

Una calle desierta
Un cielo incoloro
Y un frío desgarrante.
Sentir el aire penetrando por entre mis cabellos
Y el escalofrió bajando por mi espalda.
Una historia que no ha terminado
Un último capítulo, en el último renglón 
en la ultima palabra
Ya no me callaras a besos, ni con palabras
Quizá a golpes, dejando en mi piel esos
Moretones que al cabo de un tiempo se irán
Como tu.
Ya no tomaras mi mano al caminar
Ya no me darás las buenas noches ni los buenos días.
Ya no eres nada, lo fuiste por algún tiempo
Pero tu tiempo conmigo, ha terminado
Quiero decirte adiós
Para que no regreses
Quiero decirte te odio para que ya no me ames.
Quiero morderte un hombro, para que lleves por siempre mi veneno, y así recuerdes lo que fue mi dolor.
Quiero borrar mis cicatrices
Borrar mis memorias, en las que tu estas.
No te escribo por despecho, ni por tristeza
Te escribo para que te des cuenta de lo que quiero ya nunca mas sera lo que quieras tu
Y así me despido,para jamas escribirte.

- Veronica Tamayo 

Tabaco


Me fumaré un tabaco por ti
podré imaginar que lo que siento 
es el humo que se evapora
podré fingir que en menos
de una hora de has ido de mi.
Me fumare un tabaco por ti
dejaré que se consuma mientras recuerdo
cuando te dije que te quiero 
la primera vez que te hable
lo mucho que me gustaste.
Me fumaré un tabaco por ti
y será el último en mi vida
porque así pienso dejarte ir.

- Airam Levaro Torres

Green

Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
mi corazón ingenia que a tu bondad se humilla;
no quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
las auras matinales cubrieron de roció;
como en la paz de un sueño que se deslice a tu lado
el fugitivo instante que reposar ansió.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
reclinare, jugando con tus bucles espesos,
sobre tu núbil seno con mi frente soñolienta,
sonora con el ritmo de tus últimos besos.

- Paul Verlaine

viernes, 7 de febrero de 2014

Hagamos un trato

Ven, robame los besos que desees
las caricias, los suspiros. 
robame el alma si así lo quieres
solo te pido te quedes conmigo. 
quédate a mi lado, recostado en el sofá 
quédate a mi lado, sobre mi en el piso. 
solo te pido respiremos el mismo aire 
rostro a rostro, el tiempo se detiene. 
y así es como me quiero quedar 
Contigo, a tu lado.

- Veronica Tamayo

jueves, 6 de febrero de 2014

Más allá de una promesa

Eres mi dominio, y yo tu contra dominio
Hagamos la ecuación mas infinita y complicada en la historia de la matemática.
También podríamos ser células
No asexuales, contradiciendo la biología solo un poco, llega a mi núcleo y se mi nucleolo
Besa mi boca y hagamos una transfusión de saliva que bajo el microscopio se contemple lo que somos.
Viajemos más rápido que la velocidad de la luz, y entonces llegaremos a ningún lado
Creemos números imaginarios para decirnos lo mucho que nos amamosd esgarra mi piel, métete por debajo de ella, y besa mi alma

- Veronica Tamayo
Dedicado a A.G 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Los amigos

"En el tabaco, en el café, en el vino
al borde de la noche se levantan 
sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino, 
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan 
que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra."

Julio Cortázar


martes, 4 de febrero de 2014

Mi primer amor



Violeta, morado, rosa una mezcla de amarillo y verde
Finalmente azul, conforme alzas la mirada se torna cada vez más obscuro.
Al horizonte las montañas los edificios y sus luces que apenas son destellos.
Si te recuestas, están las estrellas más allá las constelaciones y paralelo a tu cuerpo, el mar.
Te encuentras, entre la inmensidad,entre la furia de las olas, y la calma del viento
Entre el día y la noche, un prefecto crepúsculo.
La calma embriaga tu alma hasta dejarte inmóvil
En la proa, imagino tu silueta, tu cabello negro como la noche que ha llegado
Y tus ojos tan brillantes como el resplandor del faro, tú y el viento como uno mismo
Las luces se reflejan en el agua que ahora parece negra
la noche ha caído, poco a poco no acercamos al muelle, el viento ha hecho castañar mis dientes
a mi lado solo está la toalla húmeda, y tú, no eres capaz de darme un abrazo
Desembarcamos, y entre las cosas, me llevo tu recuerdo
Tu, de todos mi sueño, el más perfecto.

Pero solo es eso, un sueño.

- Veronica Tamayo