Finalmente azul, conforme alzas la mirada se torna cada vez
más obscuro.
Al horizonte las montañas los edificios y sus luces que
apenas son destellos.
Si te recuestas, están las estrellas más allá las
constelaciones y paralelo a tu cuerpo, el mar.
Te encuentras, entre la inmensidad,entre la furia de las
olas, y la calma del viento
Entre el día y la noche, un prefecto crepúsculo.
La calma embriaga tu alma hasta dejarte inmóvil
En la proa, imagino tu silueta, tu cabello negro como la
noche que ha llegado
Y tus ojos tan brillantes como el resplandor del faro, tú y el viento como uno mismo
Las luces se reflejan en el agua que ahora parece negra
la
noche ha caído, poco a poco no acercamos al muelle, el viento ha hecho
castañar mis dientes
a mi lado solo está la toalla húmeda, y tú, no eres
capaz de darme un abrazo
Desembarcamos, y entre las cosas, me llevo tu recuerdo
Tu, de todos mi sueño, el más perfecto.
Pero solo es eso, un sueño.
- Veronica Tamayo

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