lunes, 14 de abril de 2014

Todos hemos sentido algo parecido

Odio sentirme así. 
Odio estar bien por un momento y después estar hecha mierda por las voces en mi cabeza. 
Odio no poder sonreír realmente. 
Odio decir que estoy bien cuando en realidad me siento horrible y con ganas de morirme. 
Odio sentir ese nudo en la garganta todo el tiempo, como si las palabras que tanto quiero decir se quedaron atascadas al igual que las lagrimas. Odio usar suéteres largos solo para ocultar mis cicatrices y no porque hace frió. Odio mirarme al espejo y verme fea. En fin, odio ser yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario